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Dumoulin busca hacerse con el rosa y el oro

‘Esta contrarreloj está hecha a mi medida, por eso es mi prioridad este año, porque los Juegos Olímpicos solo se celebran una vez cada cuatro años.’

Tras un conato de accidente en la Vuelta de 2015, Tom Dumoulin tiene la mirada puesta en la contrarreloj olímpica de Río. Primero tiene algunos asuntos pendientes: una segunda oportunidad de ganar un maillot de un gran tour en casa, ya que el Giro de Italia parte este año de Apeldoorn, Países Bajos, el 6 de mayo. 

Ocho segundos, ocho insignificantes segundos. Estos breves instantes separaron a Tom Dumoulin del maillot amarillo en una sofocante Utrecht. Se sueño de hacerse con el maillot de líder en un gran tour en su país se desvanecía. El viernes 6 de mayo, Dumoulin tendrá una segunda oportunidad: en Apeldoorn, provincia de Gelderland, volverá a intentar hacerse con el maillot rosa en una contrarreloj de 9,8 kilómetros. Rosa, en Los Países Bajos.

Ya en la Vuelta de 2015, un Dumoulin de 25 años tuvo el honor de vestir el maillot rojo de líder durante seis días. Conoce, de primera mano, lo bien que sienta. Pero eso fue en España, no aquí. Ganar y después vestir el maillot de líder de la carrera en casa, es algo completamente diferente. Además de la contrarreloj olímpica y un campeonato del mundo en Doha, este es su principal objetivo de la temporada.

Tres puntos culminantes, pero el mayor círculo rojo en el calendario de Dumoulin señala la fecha de la contrarreloj olímpica en Río de Janeiro. ‘Los Juegos Olímpicos solo se celebran una vez cada cuatro años. Ahora tengo 25 años, así que solo podré participar en tres olimpiadas. Y las posibilidades de terminar otra gran contrarreloj en cualquiera de estos tres eventos son muy escasas. Por lo tanto, es la prioridad número uno en mi lista de objetivos.’

Dumoulin aún no ha visitado el largo recorrido, de 54 kilómetros, que transcurrirá por las montañas que rodean Río; no lo hará hasta la semana previa a la contrarreloj. La carrera contra el reloj es prácticamente un cruce entre una contrarreloj plana y una contrarreloj de ascenso. Según el ciclista holandés, es una prueba perfecta para él.

‘Que sea una prueba tan ardua realmente juega a mi favor. En los tramos llanos, puedo alcanzar una gran velocidad con la posición correcta sobre mi bicicleta. En los ascensos, puedo lograr una ventaja importante con los corredores más rápidos. En un buen día, Tony Martin, quizás mi mayor rival, también puede completar rápidamente la contrarreloj de ascenso pero, relativamente hablando, tendrá más posibilidades en los tramos planos. Chris Froome también aspira a ganar la contrarreloj de Río, pero en este caso sucede lo contrario. Puede conseguir una buena ventaja en los tramos de ascenso. ’

‘No viajaré a Río antes de la carrera. Pero no te preocupes, soy capaz de hacerme una muy buena idea del recorrido a mi modo. Una vez en Brasil, realizaré una prueba de reconocimiento con la selección holandesa. Hasta ese momento, dependerá de mí prepararme a fondo, en materia de nutrición, material, el plano mental y sesiones de entrenamiento. Pero realizar una vuelta de reconocimiento exhaustiva solo es posible una vez allí. Desde aquí, de antemano, no te puedes hacer una idea exacta de las curvas, pendientes y descensos. No habría tenido mucho sentido ir allí en invierno, con todo el tráfico. Ahora mismo me basta con los mapas y vídeos de los que dispongo.’

Antes de que los holandeses, fanáticos del ciclismo, se peguen a sus televisores para disfrutar de las contrarreloj olímpicas, participaremos en dos grandes tours: el Giro de Italia y el Tour de Francia. En Italia, sin duda representará a su país. Tres pruebas de contrarreloj sobre distintos tipos de terreno y distancias; esto lo convierten en una prueba fantástica para Río. Pero ese rosa en Apeldoorn, es la venganza definitiva tras una carrera bastante decepcionante en Utrecht.

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