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Danny Hart, la historia de un campeón.

En la segunda mitad de la temporada de la Copa Mundial de 2016, Danny Hart era un hombre en llamas. Arrasando con las tres rondas finales de la Copa del Mundo y trasladando ese impulso hasta el Campeonato del Mundo, Danny era imparable. Antes de llegar a ese punto había recorrido un largo camino... Danny se vio catapultado a la fama tras una impresionante carrera en el Campeonato Mundial de 2011 en Champéry, desafiando las condiciones sobre mojado para establecer un increíble margen entre él y el resto de competidores. Sin embargo, después de eso, tuvieron que pasar cinco años para volver a alcanzar un podio de talla mundial.

Este invierno, Danny se unió a la familia Shimano y decidimos reunirnos con él para conocer mejor el arduo camino de regreso que había recorrido, la temporada tan increíble que está realizando y preguntarle cómo se estaba adaptando a nuestros frenos y transmisión Saint.

Transcurrieron cinco años entre tus victorias en Champéry y Lenzerheide, ¿qué pasó entre los dos?

En realidad, después de Champéry todo fue muy confuso; no se esperaba que ganara nada así aquel año, siendo solo mi segundo como senior. Después de ganar aquello, y de una forma tan sensacional, todo sucedió muy rápido, viajé mucho en poco tiempo. Estuve en Las Vegas para Interbike, estaba aquí, allí y en todas partes, y creo que me dejé llevar un poco, supongo, recibiendo tanta atención y siendo tan joven. Por ese motivo, mi entrenamiento no era el mejor, y cuando llegó la temporada de 2012, no estaba en la mejor forma física, tenía más peso que antes, aunque todavía lograba buenos resultados. Alcancé el podio en la mayoría de las carreras, hasta que me disloqué el hombro.

Esa puede ser una lesión bastante difícil de la que recuperarse.

No me permitió competir en los Campeonatos Mundiales ni en las dos últimas Copas del Mundo de esa temporada. Me estropee bastante el hombro, tanto que tuve que someterme a cirugía. Cuando volví a subirme a la bici, me sentía normal y en buena forma, listo para continuar justo donde lo había dejado. Pero eso no sucedió. Tardé un tiempo en volver a los resultados de antes, y eso me resultaba difícil de aceptar. Subí al podio un par de veces, pero no con la frecuencia con la que lo hacía antes de la lesión. Después me uní a Mondraker, y en mi primer Mundial con Mondraker, subí al podio en Lourdes y pensé: "Esto está bien". Después, el resto de la temporada no siguió la misma tónica, así que no estaba demasiado contento. Cuando comenzó 2016 ya llevaba un año sobre esa bicicleta, la conocía al detalle, suponía. De repente todo había cambiado y volvía a subir al podio sistemáticamente, a ganar carreras para finales de año.

¿Qué cambió en ti? ¿Qué sucedió en Lenzerheide que tal vez no había ocurrido hasta ese momento durante mucho tiempo?

Lo que es gracioso es que, después de ir a Schladming a competir en la Copa iXS, después de lesionarme en Schladming, tuve que volver rápido a casa, incluso dejé la caravana y todo lo demás en Austria. Volé a casa y fui a ver al especialista, que me dijo: "Te has roto un hueso del pulgar". No pude competir en Schladming. Después de eso tuve un par de semanas de descanso, así que me quedé en casa y solo hice rehabilitación en la mano. No usé la bicicleta de descensos durante prácticamente tres semanas. Fui a Lenzerheide con una mentalidad muy abierta, solo para comprobar si podía volver a montar en bici. Al principio estaba muy dolorido, pero al final me sentía bien. Fue divertido, porque no había montado en tres semanas y al llegar allí, ¡voy y gano! Una locura... Supongo que siempre espero lo inesperado. En realidad para Lenzerheide no había rodado lo habitual para una competición de la Copa del Mundo. Pero resulta que tuve la increíble suerte de ganar. No creo que haya cambiado nada realmente, pero volvía a encontrarme subido al podio con frecuencia. Cuando logras eso, supongo que la victoria siempre está cerca porque el nivel es muy alto.

Después de un perfecto final de temporada en 2016, ¿te sientes con más confianza o eso hace que sientas más presión ante la nueva temporada?

Creo que puede empujarte en ambos sentidos. No siento presión, porque me he limitado a montar y disfrutar de la bicicleta. No he hecho nada distinto a lo que venía haciendo. Sencillamente me subí a la bici, monté, y de repente había ganado la competición. Así que, estuvo muy bien, pero obviamente hay algo de presión en otro aspecto, porque lo estaba ganando todo... Y no es posible ganarlo todo. Vas a llegar a un punto en el que... Este invierno he estado entrenando mucho, y ha sido muy divertido, y he estado rodando muy rápido. Cuando me estoy divirtiendo, ruedo muy rápido, y eso es lo que estaba haciendo el año pasado. No cambié nada, no hice ninguna locura, nada raro. En realidad las cosas empezaron a encajar, recuperé mi confianza y, sí, bueno, supongo que esa fue la diferencia. Tal vez esté mal decir esto, pero creo que ahora la presión la sienten otros, para tratar de ganarme, en lugar de ser yo quien se sienta presionado para ganarles, pero no sé...

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¿Cómo ha sido el cambio a Shimano para ti este invierno? ¿Te ha resultado una transición fácil?

Sí, supongo que ha sido algo muy importante, porque durante mucho tiempo he trabajado con tanta marcas distintas. Pero esta nunca me ha preocupado; sabía que era una de las mejores marcas del mercado, lo ha sido durante mucho tiempo, así que el producto siempre iba a ser bueno. Hemos tenido que hacer algunos ajustes, pero nada drástico. Los frenos son buenos. No he tenido que tocarlos desde que los instalaron en mi bicicleta. He de confesar que estaba un poco nervioso por el cambio, porque como he dicho había realizado muchas modificaciones en los frenos que estaba usando antes. Pero sí, todo ha salido muy bien.

Volviendo a tu actuación en el Campeonato del Mundo en Champéry, mucha gente te vio competir y pensó: "Vaya, ese corredor está realmente fuera de control, menuda locura". Pero en realidad no fue así, no fue una carrera descontrolada. En realidad fue una carrera muy medida, controlada siempre por ti. Tener ese nivel de confianza en tus frenos parece ser absolutamente crítico para tu estilo sobre la bici. ¿Es así?

Sí, desde luego. No estaba ni por asomo fuera de control, ¿sabes lo que quiero decir? He visto algunas carreras a lo largo de los años que sí estaban fuera de control, y a eso ni me acerqué; mi actuación en Champéry está muy lejos del descontrol. Si miras a los campeones del mundo del año pasado, y miras la actuación de Laurie Greenland... No estoy diciendo que estuviera fuera de control, pero estaba justo en el límite. Yo ni siquiera perdí el aliento en Champéry. Así que jamás diría que fue una carrera descontrolada. 

Si avanzamos ca cámara rápida hasta octubre de este año, volviendo la vista hacia la temporada, ¿qué haría falta para que te sintieras satisfecho y dijeras "Me siento orgulloso de esta temporada"? ¿Qué supondría para ti?

Bueno, los campeonatos del mundo de este año van a ser muy duros, porque se celebrarán en Cairns, y ese es un terreno muy exigente. Defender allí el maillot arco iris sería increíble... En general, ganar la Copa del Mundo es uno de mis grandes objetivos personales. El año pasado, en algún momento de la temporada, yo estaba cerca de 200 puntos por debajo, y logré terminar a menos de 30 puntos de la victoria. Siempre se puede pensar "habría, podría, debería"..., pero tuve un par de problemas con la clasificación. En Lourdes no logré ningún punto, por un accidente. Después, en Fort William tampoco logré ningún punto, por otro accidente. En Cairns, sencillamente, ni aparecí. Por lo tanto, analizando esas carreras, si hubiera logrado limitar los daños, a finales de año hubiera disfrutado de una posición mucho mejor. No obstante, tampoco puedo olvidar que en Andorra no logré precisamente la mejor clasificación. Si me hubiera clasificado como el más rápido en Andorra, probablemente no tendría esa tercera victoria, con el tiempo que nos tocó...

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