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Shimano #BELIEVES en Travis Klok

En Shimano decidimos desplegar la campaña #BELIEVES (cree) para animar a todas las personas a creer en sí mismas y ayudar a convertir en realidad algunos de sus sueños. Eso es exactamente lo que le sucedió a Travis Klok, un joven ciclista holandés de una población cercana a Rotterdam.

En 2014, envió a Shimano una solicitud con su sueño: convertirse en ciclista profesional del equipo Sky o, al menos, entrenar un día con su héroe, Chris Froome. Si bien Shimano no puede prometer a nadie una carrera profesional, incluyendo a Travis, de la noche a la mañana, sí logramos mover algunos hilos para convertir en realidad la segunda parte de su sueño. ¡Y qué magnífica jornada disfrutamos juntos!

Travis no solo logró conocer a Chris Froome, sino que pasó el día subiendo al Col de la Madone de Mónaco preparado hasta el detalle con el equipamiento del Equipo Sky, codo a codo con su ídolo. Nosotros queríamos conocer todos los detalles, por lo que el 15 de junio visitamos a Travis en su casa para que pudiera contarnos todo lo acontecido en ese día tan soñado.

Abandonar no es una opción

Sin embargo, para conocer bien su historia debemos remontarnos algunos años, cuando Travis tenía 10, y es todo un testimonio de fuerza, determinación y confianza en sí mismo. Ese año falleció un amigo de Travis, de 12 años. Cayó inconsciente en el colegio y fue trasladado al hospital, pero no volvió a despertar. Cuando Travis escuchó hablar en la tele de un evento conocido como Alpe d’HuZes, en el que los participantes caminan, corren o suben en bicicleta el legendario Alpe d’HuZes para recabar ayudas en la lucha contra el cáncer, supo exactamente que así es como deseaba conmemorar la vida de su amigo.

‘Cuando mi padre llegó a casa esa noche,’ recuerda Travis, ‘y le dije, “Papá, quiero hacer eso.” La reacción inicial de mi padre fue “¿tú te sientes bien?”’ Pero Travis no estaba bromeando.

‘Cuando mi padre llegó a casa esa noche,’ recuerda Travis, ‘y le dije, “Papá, quiero hacer eso.” La reacción inicial de mi padre fue “¿tú te sientes bien?”’ Pero Travis no estaba bromeando. Más bien al contrario, ya había puesto sus ojos en el desafío. Una vez que su padre entendió que no habría forma de hacerle cambiar de opinión, cedió y comprendió la necesidad de comprarle a Travis una bicicleta de carreras y comenzar a entrenar en serio.

El lema del Alpe d’HuZes pareciera haber sido escrito para Travis: ‘Abandonar no es una opción’. Travis y su padre comenzaron a entrenar cada domingo cuando él tenía 12 años, incrementando gradualmente las distancias a 80 km, 90 km, 100 km y, con el tiempo, hasta 120 km y 150 km. Travis subió el Alpe d’Huez por primera vez con 13 años. ‘Las tres primeras curvas tienen la pendiente más pronunciada,’ comenta Travis. ‘Inmediatamente comienzas a escuchar a todos los ciclistas cambiar de marcha. Es una sensación increíble. Te encuentras con toda esa gente, a la que no conoces de nada, animándote desde ambos lados de la carretera, gritando, impulsándote a seguir.’

#BELIEVE que los sueños se hacen realidad

La aventura de Travis con el concurso #BELIEVE de Shimano comenzó con algo menos de intensidad. ‘En realidad todo comenzó casi como una broma,’ confiesa Travis. ‘Cuando comuniqué a mis padres mi deseo de participar en #BELIEVE, ellos se mostraron algo indecisos y me pidieron no olvidar que podría no ganar.’ Pero Travis no sería Travis si esas palabras no le hubieran motivado al nivel más profundo.

Tanto Travis como su padre comenzaron a correr la voz por las redes sociales y, antes de darse cuenta, comenzaron a llegar los 'Me gusta'. Travis estaba en la escuela cuando escuchó la noticia de que era uno de los tres afortunados ganadores. Pronto comprendió qué parte de su sueño iba a convertirse muy pronto en realidad... ‘Evidentemente Shimano no podía convertirme en profesional, eso es algo que tendré que lograr yo mismo, pero en cuanto a la segunda parte de mi sueño, la de entrenar un día con mi héroe, Christopher Froome, eso sí pudieron arreglarlo.’

La fecha del día tan soñado por Travis se fijó para el 18 de marzo de 2015. Travis se desplazó, junto con un equipo de grabación de Shimano, hasta Mónaco, donde reside Chris Froome. La mañana del 18 de marzo, Travis se encontró delante de la Sky Team House. ‘Poco después me dijeron que ya podía subir,’ recuerda Travis. ‘Así que subí las escaleras, doblé la esquina y vi a Chris Froome de pie, esperándome. No podía creerme que fuera realmente él, que aquello estuviera sucediendo de verdad. Me sentía como en un sueño.’ Travis desayunó con Froome y el equipo Sky, y después Froome hizo entrega a Travis del completo equipamiento Sky que usaría durante la jornada. ‘Shimano también me cedió unos zapatos de carbono increíblemente bonitos, eran negros con algo de azul en el borde.’ Pero lo mejor aún estaba por llegar.

‘Bajamos las escaleras hasta el garaje y Froome salió con una increíble Pinarello con un grupo Dura-Ace. La habían ajustado a mi altura y me quedaba como un guante, como si fuera mía. No podía creérmelo. Iba a tener la oportunidad de montar en la bicicleta de mis sueños.’ Así comenzó la soñada jornada de entrenamiento para Froome y Travis, destinados a ascender los 925 metros del Col de la Madone.

Aprender del mejor

La Madone es muy pronunciada. Advirtieron a Travis que se trataba de un ascenso difícil y que existía un plan B por si, en cualquier momento, no se veía con fuerzas para continuar. Además, si se cansaba demasiado, siempre podía optar por colocar la bici en la baca y subirse al coche de apoyo. ‘Mi sueño de ascender junto a Froome estaba a punto de hacerse realidad,’ recuerda Travis riéndose, ‘tendría que haber pasado algo terrible para que yo me bajara de aquella bicicleta. Les dije que no me importaba si terminaba vomitando sobre la bicicleta, no pensaba parar.’

Nada más comenzar el ascenso equivocaron a Travis por un profesional, cuando un corredor en el otro lado de la carretera les vio y saludo con un ‘Hola, Richie’. Froome rió y explicó a Travis que normalmente entrena con Richie Porte, cuya altura y complexión se asemejan bastante a las de Travis. Después de un breve descanso para comer algo, Froome preguntó a Travis si le apetecía hacer un entrenamiento por intervalos: 40 segundos al máximo con intervalos de descanso entre repeticiones.

Hicieron cuatro intervalos. Pedalear con Dura-Ace también resultó ser una experiencia totalmente nueva. ‘Es más suave, rápido y ligero; es fantástico.’ Froome y el entrenador del equipo Sky confirmaron que Travis es un ciclista potente que mide bien sus fuerzas y que, obviamente, se siente cómodo sobre la bicicleta. Le dieron un valioso consejo: mejora tu respiración. ‘Tengo tendencia a contener la respiración cuando me esfuerzo; es algo que necesito practicar y perfeccionar. Algunas de las lecciones que Froome compartió conmigo son: conserva la calma sobre la bicicleta, respira correctamente, baja ligeramente el ritmo cuando la cosa se ponga difícil y no te pongas de pie demasiado. Además de la importancia de comer bien antes de subirse a la bicicleta.’

Algunas de las lecciones que Froome compartió conmigo son: conserva la calma sobre la bicicleta, respira correctamente, baja ligeramente el ritmo cuando la cosa se ponga difícil y no te pongas de pie demasiado. Además de la importancia de comer bien antes de subirse a la bicicleta.’

Una vez arriba, encontraron un grupo de ciclistas que pidieron tomarse una foto con Froome. Travis se apartó a un lado para que tomaran la instantánea, pero Froome dijo: ‘Richie, ven aquí tú también.’ La jornada terminó con más fotos en lo alto de la montaña, ya que Froome tenía que dejarles para asistir a otro compromiso.

El equipo Shimano se unió a Travis en ese momento, le felicitó y le ofreció dos opciones: realizar el descenso en bicicleta o en coche. ‘En ese momento pensé: fantástico, voy a descender sobre una Sky Pinarello y vestido con un uniforme Sky. Creo que en algunas partes alcancé los 60 km/h. Descendí como nunca lo había hecho antes. He bajado cuatro veces el Col d’Ornon y el Alpe d’Huez, ¡pero esto fue una locura!’

¿Por qué Froome?

Todos tenemos nuestros héroes. ¿Pero por qué Travis escogió a Froome? ‘Froome es un verdadero escalador. Y creo que yo también lo soy. Pero también es un tipo normal. Algunas celebridades se lo tienen muy creído. Se creen mejores con otras personas. Pero Froome no es así. Por eso le confesé que es mi ejemplo a seguir, que el futuro me gustaría parecerme a él. Cree que cuando le comentó esto se avergonzó un poco. Y eso es precisamente a lo que me refiero, él es así de auténtico y muy amable.’ 

En realidad, esa definición se adapta también perfectamente al propio Travis. ‘Desde que conocí a Froome, me esfuerzo incluso más que antes sobre la bicicleta. Intento ir aún más rápido, exigirme más en subidas aún más exigentes.’ Travis es un joven encantador. No tiene ni un ápice de arrogancia, solo una auténtica pasión por el ciclismo. Una pasión que Shimano comparte y espera verle desarrollar. Quién sabe, tal vez este haya sido el primer paso para hacer realidad el otro sueño de Travis: convertirse en profesional. Esperamos leer su nombre en los periódicos muy pronto.

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